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Política de correcciones

Publicar cifras significa equivocarse alguna vez. Lo que distingue a una publicación seria no es no fallar, sino qué hace cuando falla. Esto es lo que hacemos aquí.

Si encuentras un dato equivocado en este sitio, avísanos. Se comprueba contra la norma, se corrige si procede y se deja constancia pública del cambio. Esta página explica cómo avisar, qué se hace después y cómo se señala cada tipo de corrección.

Cómo avisarnos de un error

Escribe a redaccion@explicado.online con el asunto "Corrección". Un aviso útil incluye cuatro cosas:

  • La página. La dirección completa, o el título si te resulta más cómodo.
  • La frase exacta. Copiada y pegada, para localizarla sin ambigüedad. Muchas cifras aparecen varias veces en el sitio y no siempre está mal la que parece.
  • Qué consideras erróneo. El importe, el porcentaje, la fecha, el número de norma o la interpretación que crees que no se sostiene.
  • La fuente. La norma, el artículo o el cuadro oficial que dice otra cosa. No es imprescindible, pero acorta mucho la comprobación.

También sirve señalar erratas, enlaces rotos y ejemplos cuyo resultado no cuadra al rehacer las cuentas. Ese último caso es el más valioso: un cálculo que no se puede reproducir es un error, aunque el número final sea correcto.

Qué hacemos con tu aviso

Todo aviso de error recibe respuesta, también cuando la comprobación concluye que el texto publicado era correcto. En ese caso explicamos de dónde sale el dato, porque una cifra que se presta a confusión suele indicar que la redacción hay que mejorarla aunque el número esté bien. El plazo orientativo de respuesta es de cinco días laborables. La comprobación se hace siempre contra la fuente que manda en esa materia, según la jerarquía descrita en las fuentes que usamos, nunca contra otra publicación.

Los tres niveles de corrección

Corrección de fondo

Se aplica cuando lo publicado era incorrecto: una cifra equivocada, una norma mal citada, un cálculo mal hecho o una afirmación que no se sostiene. Se corrige el texto, se añade una nota de corrección visible al pie de la página afectada, con la fecha y la descripción de qué decía antes y qué dice ahora, y se registra la entrada correspondiente en el control de cambios. La nota no se retira después: forma parte del historial de la página.

Actualización por cambio normativo

Se aplica cuando el texto era correcto al publicarse y ha dejado de serlo porque ha cambiado la norma o la cifra oficial. No es un error, así que no lleva nota de corrección: se actualiza el contenido, se cambia la fecha de actualización de la página y se anota la entrada en el registro indicando qué norma ha provocado el cambio. Cuando el dato anterior sigue siendo relevante (porque sigue aplicándose a un periodo del año), se conserva señalando su vigencia.

Corrección menor

Erratas, faltas de ortografía, enlaces internos rotos, ajustes de redacción que no alteran el sentido ni ninguna cifra. Se arreglan sin nota y sin tocar la fecha de actualización. Esa fecha significa que se ha revisado el fondo del texto, y moverla por una coma la vaciaría de contenido.

Cómo distinguir una corrección de una actualización

Si la página lleva una nota al pie, lo publicado estaba mal. Si solo ha cambiado la fecha de actualización, lo publicado era correcto y ha cambiado la norma. Las dos cosas quedan registradas con su motivo en actualizaciones.

No borramos en silencio

Si una afirmación se retira porque ya no podemos sostenerla, se dice: no desaparece sin más del texto. Si una página completa deja de tener sentido, se indica el motivo y a dónde se ha trasladado el contenido. Tampoco se reescribe el pasado: un texto corregido no finge que siempre dijo lo que dice ahora. El criterio general que sostiene esto está en las normas editoriales, y se aplica igual da quien detecte el error, dentro o fuera de la redacción.

Dos límites conviene dejarlos claros. No corregimos por desacuerdo interpretativo cuando nuestra lectura está respaldada por la norma citada, aunque sí añadimos el matiz si la cuestión es discutible. Y no revisamos casos personales: un aviso sobre una nómina o una factura concreta no es una corrección, es una consulta, y en contacto explicamos por qué no podemos atenderla y a quién dirigirse.

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